Contacto

Últimas noticias breves

El laboratorio digital en el reportaje social

No exite duda alguna de que la introducción de la tecnología digital en el mundo de la fotografía, tanto fotografía social, como publicitaria, como en cualquier disciplina, ha supuesto  una gran revolución a todos los niveles. Ha generado el relanzamiento de nuestro aletargado secto que vio como el APS, incapaz de sudicir ni engatusar al aficionado, no conseguía captar la atención de nuevos clientes con el fin de construir un nuevo mercado.

Pero ahora, en la era digital, vayamos donde vayamos encontramos gente con este tipo de cámaras, por no hablar de los teléfonos móviles que ya incorporan dos megapixels y realizan una fotografías más que aceptables. ¡Imagínense, un usuario, cámara en mano, a todas horas!.

Una situación que se mueve a nuestro favor, que tenemos que aprovechar y que está consiguiendo que el consumidor vuelva a los comercios especializados a revelar sus fotografías digitales.

No cabe duda de que si esta revolución ha llegado al cliente final ni qué decir tiene que para nosotros, los profesionales, también ha supuesto un gran avance -a la vez que un gran desembolso económico, eso si-. Una avance increible pero que no ha de hacernos olvidar el aspecto romántico de nuestra profesión; las sensaciones que nos producía utilizar una cámara de medio formato, el sonido del obturador, la armonía del arrastre, esa mágia que rodeaba ese momento... Todo esto es, en esencia, lo que se ha perdio con la entrada de la tecnología digital, pero ¿Qué hemos ganado? Aquí es donde realmente llega la renovación:

1.- Se acabaron los chasis con diferentes películas y sensibilidades. Tenemos en nuestra máquina todas las sensibilidades a expensas únicamente de que seleccioemos la que más se ajusta a nuestras necesidades en ese momento. Por ejemplo, haciendo una boda, tras hacer las fotos en casa del novio, salimos a la calle -con un sol de justica-. El problema se resuelve tan sólo con una cambio en la percepción de nuestra máquina.

2.- Otra enorme ventaja es el ajuste de las temperaturas de color o lo que es lo mismo el balance de blancos, que nos permite eliminar las dominantes producidas por los distintos tipos de luz. Este ajuste puede realizarlo la máquina automáticamente aunque con un rango inferior que si lo realizamos nosotros manualmente. Pero ¿y si no tengo tiempo en ese instante de hacerlo?, ¿y si se me olvida? ¿doy al traste con toda la secuencia de tomas expuestas?
Pues no, las cámaras digitales permiten grabar en formato RAW, un formato propio de la máquina y de cada fabricante que posibilita la modificación de la temperatura de color, después de haber hecho la exposición, pero además nos permite nos piermite subexponer o sobreexponer ka caotyra cini su estuviesemos realizando la instantanea en ese momento. Además de los multiples ajustes de color de que disponemos y la posibilidad de convertir nuestras imagenes a 16 bits, consiguiendo la obtención de imágenes de muy alta calidad.

3.- Todas estas funcionalidades van a conseguir que nuestro trabajo gane enteros con respecto a la calidad, ya que no nos vamos a preocupar de las fotografías que llevamos realizadas, siempre atentos a captar esa mirada o esa sonrisa "picarona" que tanto gustan  y que tan buena fama nos dan, y que si no nos satisface solo tenemos que borrarla de nuestra tarjeta. Por otra parte, la posibilidad de comprobar en el momento la imagen captada nos evita sorpresas desagradables de última hora que antes eran muy dificiles de solucionar. En este momento una foto falta de luz o con una sesibilidad baja puede ser salvada simplemente con una buen ajuste del archivo RAW, nada complejo ni dificil de interpretar.

4.- De gran importancia es también el hecho de poder controlar hasta el final el proceso de creación de los álbumes, lo que va a dar a nuestros reportajes un toque personal que nos distinguirá del resto de profesionales. Los efectos que es posible crear son innumerables al igual que los acabados para nuestras sesiones que, sin darnos cuenta, van a hacer que seamos capaces de imaginar e inventar nuevos productos son lo que seducir a nuestros clientes.